Sergio de Larrea, el base del futuro de Dallas

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Sergio de Larrea, el base del futuro de Dallas

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Sergio de Larrea, el base del futuro de Dallas: su reto es asentar el tiro y ganarse la titularidad junto a Kyrie Dallas Mavericks ha apostado fuerte por el talento internacional este verano, y ningún nombre ilustra mejor esa apuesta que Sergio de Larrea. El base de Valladolid, de 20 años, llega procedente de Valencia…

Sergio de Larrea, el base del futuro de Dallas: su reto es asentar el tiro y ganarse la titularidad junto a Kyrie

Dallas Mavericks ha apostado fuerte por el talento internacional este verano, y ningún nombre ilustra mejor esa apuesta que Sergio de Larrea. El base de Valladolid, de 20 años, llega procedente de Valencia Basket con el cartel de ser, según los propios comparables que maneja NBA.com, una mezcla entre Josh Giddey, Malcolm Brogdon y Austin Reaves — un «base alto» con visión de pase de primer nivel y tamaño para jugar también de escolta.

Un camino meteórico desde la cantera del Valencia

De Larrea se formó en la academia del Valencia Basket desde joven —ambos padres jugaron al baloncesto en España— y quemó etapas con rapidez: pasó por los equipos U18 y el filial del club, tuvo una cesión en el CB L’Horta Godella, y debutó en la Euroliga con el primer equipo con solo 17 años, después de rechazar ofertas de universidades estadounidenses. Su consagración llegó en la Supercopa de España de 2025: con apenas 19 años y 298 días, se convirtió en el MVP más joven de la historia de la competición tras superar al Real Madrid (94-98), batiendo el récord que tenía Tiago Splitter desde 2006. En su última temporada como profesional en España promedió 7.1 puntos, 2.0 rebotes y 2.9 asistencias en poco más de 14 minutos por partido, con una eficiencia notable (45.0% en tiros de campo, 40.9% en triples), y coronó el curso levantando la Liga ACB con Valencia tras imponerse a Barcelona en la final (3-1), donde llegó a subir su producción hasta 9.7 puntos, 3.7 asistencias y 3.0 rebotes en apenas 18 minutos.

Del draft accidentado al Summer League que enamoró

Su llegada a la NBA no fue directa: fue elegido en el puesto 25 por Los Angeles Lakers, traspasado esa misma noche a los Knicks a cambio de Cameron Carr, y traspasado de nuevo, esta vez a Dallas, en una operación en la que los Mavericks entregaron el pick 30 (que acabaría siendo Koa Peat, después reenviado a Phoenix). Pese a la incertidumbre inicial sobre si se quedaría jugando en Europa como proyecto de futuro, Dallas confirmó su incorporación inmediata: firmó contrato estándar el 3 de julio, convirtiéndose en el primer jugador de Castilla y León elegido en primera ronda del draft y el primer vallisoletano en firmar con un equipo de la NBA.

En la Summer League de Las Vegas no tardó en dejar huella. En su estreno, ya como titular, firmó 9 puntos, 6 rebotes, 5 asistencias, un robo y un tapón en 29 minutos — aunque con un dato de alarma ya visible: solo 3 de 14 en tiros de campo, 1 de 9 en triples. Lejos de ser un caso aislado, esa fue la tónica de sus cuatro partidos: promedió 8.0 puntos, 4.8 rebotes y unos espectaculares 8.8 asistencias por encuentro, cifras que confirman su don para la generación de juego, pero con un acierto de tiro que todavía está muy lejos del que mostraba en la ACB.

El reto de esta temporada: ganarse la titularidad junto a Kyrie, y ser el base del futuro de Flagg

El objetivo para De Larrea esta temporada es doble. A corto plazo, consolidarse como segundo base de la rotación — con la ambición real de pelear incluso por minutos de titular compartiendo backcourt con un Kyrie Irving que regresa de su propia lesión de rodilla. A medio plazo, el reto es todavía más determinante para el proyecto: entenderse sobre la cancha con Cooper Flagg y convertirse en el base de referencia a largo plazo de una franquicia que se está reconstruyendo precisamente alrededor de esa pareja generacional.

La clave para que todo eso sea posible pasa, casi con toda seguridad, por una sola cosa: asentar el tiro exterior. Su muestra en la ACB (40.9% en triples) sugiere que el talento está ahí, pero su primer contacto real con el nivel físico y la velocidad de la NBA en la Summer League (1 de 9 desde el triple en su debut) demuestra que todavía queda trabajo por delante para que ese porcentaje se traslade de forma fiable a la mejor liga del mundo.

Predicción de la casa: confiamos en que De Larrea acabe la temporada como titular del puesto de base en Dallas, incluso si el camino hasta ahí no es inmediato. Su visión de pase es demasiado especial como para mantenerlo en el banquillo una vez se gane la confianza de Dusty May, y su instinto reboteador para un base de su tamaño (ya visible tanto en la ACB como en la Summer League) debería convertirlo en una auténtica máquina de dobles-dobles de asistencias — el tipo de base que llena la planilla estadística incluso en las noches en las que el triple no entra.