El caso Clippers-Kawhi, la Fiscalía federal abre investigación criminal

Resumen rápido
Lo que empezó como una investigación interna de la NBA sobre un posible incumplimiento del techo salarial acaba de convertirse en algo mucho más serio. Según reveló el New York Times el jueves por la noche, la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, con sede en Brooklyn, ha abierto una…
Lo que empezó como una investigación interna de la NBA sobre un posible incumplimiento del techo salarial acaba de convertirse en algo mucho más serio. Según reveló el New York Times el jueves por la noche, la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, con sede en Brooklyn, ha abierto una investigación criminal sobre los acuerdos de patrocinio entre los Clippers y Kawhi Leonard que la propia liga ya había determinado que servían para eludir el límite salarial.
El dato que más llama la atención es el de la cronología: la Fiscalía empezó a examinar el caso antes de que la NBA hiciera públicas las conclusiones —y las duras sanciones— de su propia investigación, realizada por el bufete independiente Wachtell, Lipton, Rosen & Katz a raíz de los reportajes del periodista Pablo Torre. Es decir, el interés de la justicia federal no ha sido una reacción al castigo de la liga, sino un proceso que corría en paralelo desde antes.
Según las fuentes consultadas por el Times, la investigación se encuentra todavía «en sus primeras fases», y los fiscales ya han emitido al menos una citación como parte de las pesquisas. No está claro cuál es el alcance exacto de la investigación, a quién señala en concreto, ni qué posibles delitos se están examinando — y tampoco hay ninguna garantía de que esto acabe derivando en cargos criminales o en la presentación de pruebas ante un gran jurado. Es relevante, además, señalar que la oficina de Brooklyn tiene precedente en casos deportivos de alto perfil: fue la misma que en 2007, con ayuda del FBI, llevó el caso contra el árbitro Tim Donaghy, que acabó admitiendo haber apostado en partidos que él mismo arbitraba.
El origen de todo este culebrón se remonta a los acuerdos de patrocinio que Leonard firmó con la empresa Aspiration, entre ellos un contrato de 28 millones de dólares por un supuesto «trabajo fantasma» vinculado a una compañía de plantación de árboles, financiado en parte por 50 millones de dólares del propio propietario de los Clippers, Steve Ballmer. Documentos posteriores revelaron que la cifra real cobrada por Leonard a través de Aspiration ascendía a 48 millones en total, no los 28 iniciales. La NBA concluyó su propia investigación hace unas semanas con un paquete de sanciones históricas: pérdida de cinco futuras primeras rondas de draft para los Clippers, suspensión de un año para Ballmer, seis meses para el entonces presidente de operaciones Lawrence Frank, y una multa de 700.000 dólares para el propio Leonard, cuyo representante, Dennis Robertson (conocido como «tío Dennis»), fue además vetado de hacer negocios con la NBA durante cinco años.
La investigación federal añade ahora una capa completamente distinta de riesgo: mientras que las sanciones de la liga se rigen por su propio convenio interno, la Fiscalía opera bajo un estándar legal diferente y con herramientas de investigación mucho más amplias. Para una franquicia que ya estaba lidiando con un castigo histórico y una reestructuración completa de su cúpula deportiva, lo que empezó como una polémica sobre el techo salarial ha entrado ahora en una fase mucho más seria — con Ballmer y los Clippers negando cualquier irregularidad de forma reiterada desde que estalló el caso.