Detroit sube oferta a 190 millones por Jalen Duren

Resumen rápido
Detroit Pistons eleva su propuesta a Jalen Duren a 190 millones en cinco años, pero el pívot mantiene sus exigencias y distancia con el equipo.
El culebrón de Jalen Duren ha entrado en su fase más tensa hasta la fecha. Según Sam Amick y Hunter Patterson, de The Athletic, Detroit ha elevado su oferta al pívot muy por encima de lo que se conocía hace apenas diez días: de los 35 millones anuales que reportó entonces Tim MacMahon (175 millones a cinco años), la propuesta actual rondaría ya los 190 millones en cinco temporadas.
No está claro si esa cifra estaría completamente garantizada, ya que la posible inclusión de opciones de jugador o de equipo «afecta significativamente a la cifra final», sin precisar si la oferta actual incluye alguna de las dos.
Aun con esa subida, la distancia con las pretensiones de Duren sigue siendo real: el pívot busca superar los 40 millones anuales, lo que situaría su exigencia en al menos 200 millones a cinco años, apenas 10 millones más que la última oferta de Detroit, pero una brecha que, según todas las fuentes, sigue sin cerrarse.
Un dato reciente que ha cambiado la conversación es la extensión de cinco años y 208 millones de dólares que Amen Thompson firmó la semana pasada con Houston, que incluye además un 10% de trade kicker. Thompson consiguió esa cifra sin haber sido nunca All-Star ni haber entrado en ningún quinteto All-NBA, dos logros que Duren sí puede reclamar de la pasada temporada. Este precedente refuerza objetivamente la posición negociadora de Duren de cara a las próximas semanas.
Aunque Detroit ha descartado de forma explícita la vía del traspaso con firma incluida, los Sacramento Kings continúan apareciendo como el gran interrogante de todo el proceso: podrían generar espacio salarial máximo para firmar a Duren como agente libre el próximo verano, y su interés se describe como «muy fuerte». Según la misma fuente, el propio Duren estaría intrigado con la idea de formar pareja con el rookie Darius Acuff Jr. en Sacramento.
Fuentes de la liga aseguran a The Athletic que Duren tiene actualmente tres pretendientes «muy serios» esperando entre bastidores, con los Kings como uno de ellos.
Si Duren decidiera firmar su oferta cualificadora de 9.6 millones esta temporada y después lograra un contrato máximo con otro equipo en el verano de 2027 como agente libre sin restricciones, terminaría embolsándose unos 196.7 millones de dólares en cinco años, una cifra prácticamente idéntica a los 190 millones que Detroit ya tiene sobre la mesa ahora mismo.
El riesgo es evidente: no hay ninguna garantía de que esa oferta máxima vaya a estar disponible el año que viene, especialmente si sufre una lesión grave o su producción cae durante esta temporada. Renunciar a 190 millones seguros por la posibilidad de ganar unos pocos millones más es, objetivamente, una apuesta de alto riesgo, pero es una opción que Duren se está planteando muy en serio.
Detroit, por su parte, tiene cierto margen fiscal para estirar la oferta: opera unos 46 millones por debajo de la línea de impuesto de lujo sin contar el salario de Duren, así que incluso llegando al máximo del 25% (41.2 millones anuales) no deberían acercarse a ese umbral esta temporada.
El problema es a medio plazo: con una renovación igual de cara para Ausar Thompson también en el horizonte, la franquicia podría convertirse en contribuyente fiscal más adelante, lo que explica el interés en cerrar ambos acuerdos al mejor precio posible.
Más allá de los números, Amick y Patterson aportan un detalle revelador sobre el estado de la relación: Duren ha optado por «mantener las distancias» con el equipo este verano, según una fuente de la liga. No participó en el mini-campo que organizó por su cuenta Cade Cunningham en agosto, y tampoco asistió a una fiesta celebrada a principios de este mes en la casa del propietario Tom Gores en el sur de California.
Está por ver si acude al media day de los Pistons, previsto para el 28 de septiembre, apenas tres días antes de la fecha límite del 1 de octubre para firmar la oferta cualificadora, aunque el propio equipo tiene margen para retrasar ese plazo si así lo decide.